El embarazo y su culminación, parto o cesárea supone un periodo de cambios drásticos en la mujer, tanto físicos como funcionales e incluso emocionales. Es además un periodo de adaptación y retorno a la normalidad.
Debido al aumento de estrés que supone la demanda de cuidados del recién nacido, en ocasiones no se encuentra el tiempo necesario para dedicarse a la recuperación.
Es aconsejable para una recuperación más efectiva cuidar la nutrición y prestar atención al ejercicio físico, teniendo en cuenta si el parto ha sido vaginal o por cesárea.
Un aspecto importante tras los embarazos es el suelo pélvico, la musculatura que hace de soporte a la vejiga y a los órganos pélvicos. Es frecuente que la presión y tensión originada por el peso del útero y del feto puedan afectar a estas estructuras debilitándolas, lo que a largo plazo puede desembocar en debilidad pélvica con posibles pérdidas de orina o incontinencia.
Estos cambios sufridos durante y tras el embarazo puede a veces afectar también a las relaciones sexuales dificultándolas y haciéndolas menos placenteras.
La “vuelta a la normalidad” tras un parto o cesárea supone en cuanto a lo físico, ser capaz de retomar la actividad previa al embarazo, actividad física, deporte y actividad sexual; no sólo para recuperar el tono y la forma previos, también para evitar situaciones como la ganancia de peso, incontinencia de orina o prolapsos (vejiga o útero “descolgados”).
Es por todo esto, que recomendamos la aplicación de láser vaginal tras los partos o cesáreas, para recuperar el tono vaginal y ayudar a evitar así las pérdidas de orina en el futuro y facilitar la actividad sexual; esta técnica, avalada por múltiples estudios científicos.
Si has dado a luz recientemente y estás interesada en la recuperación de tu suelo pélvico y estado vaginal, consúltanos acerca del láser CO2.
Tenemos amplia experiencia en control y seguimiento de embarazos.
Si crees que puede afectarte a ti de algún modo o tienes alguna consulta podemos ayudarte.


