Si has sido infectada por VPH (virus del papiloma humano), te lo han detectado en una citología o estás en seguimiento o tratamiento por VPH, es posible y más que probable que te hayan propuesto hacer un estudio de tipaje del VPH, y es posible qué te preguntes qué es eso.
El VPH es un conjunto de virus o una “familia” de virus, no hay un solo tipo, se conocen más de 150 tipos de VPH distintos, pero su relevancia es variable.
Si bien la vía de contagio es común (aunque haya unos más contagiosos que otros), su repercusión es distinta.
Aunque cada grupo es denominado por un número determinado, a efectos prácticos se clasifican en VPH de bajo riesgo (BR) y VPH de alto riesgo (AR).
Los de alto riesgo son los que con más frecuencia pueden originar cáncer y precisan de un seguimiento más exhaustivo, aunque con un seguimiento y tratamiento adecuado, no tienen por qué desembocar en un cáncer. Los de bajo riesgo no dan lugar a cáncer, sino más bien a lesiones benignas como las verrugas genitales o condilomas, que aunque son molestas y deben tratarse, rara vez progresan hacia un proceso maligno.
Los tipos de alto riesgo son el 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 68, 73 y 82, y son sobre todo el 16 y el 18 los más preocupantes, ya que causan el mayor porcentaje de cáncer de cérvix o cuello uterino.
La toma de la muestra para llevar a cabo el tipaje es muy fácil y es muy similar a la toma de una citología.


